sábado, 11 de octubre de 2014

La maldición de los 8 meses.

Título más extraño, pero ya entenderán porque... antes quisiera hablar de mis amigas: Fiorella y Pamela, ellas formaron parte de mi vida, ellas siempre lograban hacerme olvidar de lo malo aunque sea por unas horas. Jamás volveré a tener amigas como ellas. Siempre juntas, inseparables. Apoyándonos unas a otras, cada una diferente de la otra, ÚNICAS. No las cambiaría por otras.

                                             

Ahora sí, empezaré... 
En mi mundo de desolación que me dejó Ronald... desde donde empezó todo "Messenger" conocí a un muy buen amigo, Sam, A él yo le contaba todo lo que sentía, él me aconsejaba incluso llegó a hablarle a Ronald para decirle que piense lo que hacía... aún recuerdo que me molesté con él por haberlo hecho. Nos entendíamos mucho, poco a poco me iba olvidando de Ronald y en mi mundo virtual con Sam, solo me conectaba para hablar con él. Ni lo conocía en persona pero sentía que lo conocía de toda la vida...
El sentimiento crecía en los dos, y era extraño porque no nos conocíamos!! y ya debía llegar ese día. Sam fue mi héroe.
Quedamos en encontrarnos en un lugar, yo fui unos minutos antes... pero no lo veía, estaba muy nerviosa. NO LO CONOCÍA. ¿y si no era como yo pensaba? De pronto, un carro se estacionó a poca distancia de donde yo estaba y el conductor comenzó a llamarme. YO ESTABA DE MIEDO. ¡y si él era Sam! un pervertido... no lo creía. No quise acercarme siquiera, pero pasaba el tiempo y no llegaba... el conductor bajó del auto... se acercaba, yo moría de miedo y de pronto sentí a alguien atrás de mi y me decía "HOLA" voltee y era él, era Sam. Cuando el conductor lo vio dio media vuelta y se fue. No sabía que decir que hacer. Solo le dije "hola Sam?" me dijo  "sí, como estás?" y le dije que porfavor nos fueramos a otro lado, le dije lo que me había sucedido. Él me escuchaba y sonreía como si fuera gracioso... era momento de tensión, pero poco a poco me sentía más en confianza y lo reconocía... era el Sam de mi chat, como me lo imaginé. Caminamos, caminamos, me invitó unos refrescos y algo de comer... y caminábamos, conversábamos y reíamos como si nos conociéramos de toda la vida. Hasta que me dijo: "Pensé que eras diferente" lo miré y le dije "ah si?" y me dijo: "No eres como en tu foto" - "¿Entonces cómo soy?" en mi mente pensaba ... ya descubrió que soy horrible. Pero me dijo "Eres más linda". Me sonrojé. El y yo no éramos nada... pero lo quería.
Le mostré donde vivía y tuvo la grandísima idea de, en la misma esquina donde me besó Ronald por primera vez, robarme un beso. No lo esperaba. Nadie en la vida me había robado un beso. 
Me llevó a mi casa, y días después cuando le dije "los amigos no se besan" me pidió que sea su enamorada.
Nuestra historia fue linda, nunca se lo presenté a mi familia, pero mi mamá no era tonta, sabía.
Nuestra historia era lo contrario a mi historia con Ronald, era una historia PROHIBIDA.
Él era el típico chico malo con su lado tierno. A diferencia de Ronald, que también era un chico malo, Ronald conmigo era otra persona a la que era para los demás. En cambio Sam, siempre me mostró quien era. YO SABÍA QUE ERA UN CHICO MALO, y eso me demostró. Pero yo era su princesa, a la que el llenaba de besitos en el rostro, en la frente... 
Él me amaba, y yo a él, en ese entonces. 
El amor es como una flor, para que crezca uno debe regarla porque si no... se marchita. Nosotros descuidamos nuestra flor... era una gran gran amor... pero no supimos mantenerlo.
Y otro factor que influenció, era su forma de ser. A veces yo necesitaba de él y él no estaba porque no lo veía muy seguido... muy poco. Pero cuando nos veíamos era maravilloso.
Pero él tenía un defecto... cuando tomaba era otra persona... me trataba mal... JAMÁS TERMINAMOS. Si hoy por hoy no estamos juntos fue por una equivocación... un día le dije "adios" y el pensó que termine con el. Jamás me quiso volver a hablar, yo no lo comprendía... pero años después lo aclaramos y bueno cada quien con su vida.
Duró ocho meses, como con Ronald.

                                                       

No hay comentarios:

Publicar un comentario